ACADEMIA COLOMBIANA DE CIENCIAS EXACTAS, FÍSICAS Y NATURALES

ACADEMIA COLOMBIANA DE CIENCIAS EXACTAS, FÍSICAS Y NATURALES

Miembro del Colegio Máximo de las Academias de Colombia

Comunicados

Declaración sobre el acuerdo por la paz

DECLARACIÓN

 Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales

Miembro del

Colegio Máximo de las Academias de Colombia

(Cuerpos consultivos del Gobierno Nacional)

ACUERDO POR LA PAZ

 Bogotá, D.C., 20 de octubre de 2016

La comunidad científica y académica declara que:

Comparte el deseo de paz de los colombianos.

Reitera su compromiso por la reconciliación en Colombia.

Considera que después de un periodo de violencia de más de cincuenta años, es justo anhelar que el país pueda vivir una nueva etapa con dignidad, justicia y equidad.

Reconoce que este proceso tendrá un nuevo periodo de análisis de los acuerdos logrados en la Habana a partir de los resultados del plebiscito del pasado 2 de octubre, y aspira a que este no se dilate mucho en el tiempo.

Entiende que el apoyo expresado por la comunidad internacional, entre otras cosas a través del otorgamiento del Premio Nobel de Paz al Presidente de la República Dr. Juan Manuel Santos, ayuda a mirar con esperanza el futuro.

Considera que es el momento para convocar a un gran Acuerdo Nacional por la paz, con amplio apoyo de todos los estamentos de la sociedad.

Reitera la importancia fundamental de la ciencia en todos sus niveles, la educación y la cultura, en la construcción de una sociedad más incluyente e igualitaria, menos agresiva y violenta.

Reconoce que la construcción de tejido social basado en esos tres pilares constituye un elemento de importancia crucial en el momento que vive el país.

Reitera que la producción de conocimiento científico es fuente de progreso. El conocimiento científico y su progresión a través de la investigación y las tecnologías que lo acompañan son parte del patrimonio de la humanidad y han sido herramientas decisivas en el desarrollo de las naciones.

 Considera que para enfrentar los retos presentes y para orientar al país hacia nuevas metas que disminuyan la desigualdad y la inequidad existentes, es de importancia fundamental encontrar apoyo en la forma bien razonada que caracteriza el pensamiento científico para crear una nueva sociedad y responder a los retos del futuro con confianza y tranquilidad. La ciencia y la sociedad interactúan entre sí. Ellas deben dialogar, ayudarse y apoyarse mutuamente para permitir el mejoramiento de la calidad de vida de todos los ciudadanos. El acceso a los beneficios de la ciencia y la tecnología para toda la población contribuye al progreso de las culturas.

Espera que en esta nueva etapa que vive el país, una parte considerable de los recursos financieros que han sido utilizados en la guerra sean dedicados a fomentar el desarrollo científico y tecnológico, la educación y la cultura en todas sus manifestaciones.

La comunidad científica y académica, a través del Colegio Máximo de las Academias de Colombia*, puede contribuir considerablemente, en muy diversas formas y en prácticamente todas las áreas estratégicas para el país, en la construcción de una paz sostenible. Esto significa poner al servicio de la nación todas sus capacidades y sus conocimientos en biodiversidad, conservación y uso sustentable de los recursos naturales, salud, economía, jurisprudencia, historia, geografía, ingeniería (en todas sus formas), arquitectura, artes y tradiciones, lingüística y ciencias agrarias, entre otros.

La Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, como centro de pensamiento, ofrece su concurso para promover el diálogo respetuoso y constructivo entre todos los colombianos en la búsqueda de un Acuerdo Nacional. Así mismo aspira, junto con los demás integrantes del Colegio Máximo de las Academias de Colombia, a que la ciencia, la tecnología, la educación y la cultura hagan parte integral de los diálogos para construir un país mejor para todos los colombianos.

Atentamente,

Enrique Forero

Presidente

Premios Nobel se pronuncian

Premios Nobel se pronuncian sobre presupuesto para ciencia en Colombia

En el programa Panorama de la Ciencia del miércoles 25 de octubre de 2017 el Dr. Enrique Forero, presidente de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y presidente del Colegio Máximo de las Academias, comenta y contextualiza la carta que 13 premios Nobel dirigieron al presidente de Colombia sobre las consecuencias “devastadoras e irreversibles” de la deficiente financiación de la ciencia y la tecnología, dado su impacto negativo en proyectos científicos que requieren de continuidad y estabilidad. También se manifiestan preocupados por la previsible profundización de la fuga de cerebros.

Al respecto, los notables científicos afirman: “Colombia necesita a sus mejores mentes para enfrentar los desafíos del futuro. Desafortunadamente, mantener el presupuesto para investigación y desarrollo en su bajo nivel actual ciertamente amplificaría la fuga de cerebros, privando a su país aún más de los expertos en ciencia y en otras áreas que necesita para revertir su actual subdesarrollo”.

Ver carta completa en ingles

Ver carta completa en castellano

Pronunciamiento de académicos sobre recortes presupuestales.

Revista Science publica pronunciamiento de académicos sobre recortes presupuestales.


Los académicos Germán Poveda, Enrique Forero y Moisés Wasserman con el
intelectual norteamericano Noam Chomsky enviaron a la revista Science una carta
en la que expresan su desconcierto ante el hecho de que el acuerdo de paz no ha
sido utilizado por el gobierno para mejorar la ciencia y la educación.
Fue publicada el 28 de septiembre del presente.

El enlace es:
http://science.sciencemag.org/ content/357/6355/958/tab-e- let ters

Sobre el Sistema Nacional de Educación Terciaría

COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA

La Academia Colombiana de Ciencias Físicas, Exactas y Naturales manifiesta su   preocupación por la propuesta de implementación, por la vía del fast-track, de un Sistema Nacional de Educación Terciaria- SNET –  presentado como una novedosa apuesta educativa a nombre de la Paz. Sabemos de la buena intención de las personas que han liderado este proyecto de decreto pero se requiere, además, de conocimiento y experticia para sacar adelante una reforma a la Educación Superior adecuada a las verdaderas necesidades del país.

Lamentamos que en temas tan fundamentales para lograr esas máximas en Desarrollo Económico y Transformación Social para Colombia en el pos acuerdo -como la Ciencia y la Educación-, el Gobierno haya desconocido el capital humano local que con excelencia pudo apoyar en estructurar una reforma con verdadero sustento técnico.

Hay serios errores conceptuales sin contar con las desafortunadas estrategias empleadas (llamando socialización y participación a reuniones en las cuales, a veces, ni siquiera hay posibilidad de formular preguntas). De forma precipitada se concluye y se emplea como justificación que por falta de unas buenas “definiciones” del perfil laboral, las instituciones educativas no forman lo conveniente para el mercado. El mundo desarrollado ha llegado a dicho nivel, debido entre otros a que, forma individuos y ciudadanos con competencias y capacidades que les permite desempeñarse óptimamente en empleos u ocupaciones nuevas, producto de la globalización. El mismo Foro Económico Mundial refiere la necesidad de formar en competencias humanas y sociales, que deben hacer parte de todos los niveles de educación.

La manifestación de las inconformidades a este proyecto de decreto no debe interpretarse como una manera de impedir el acceso y el reconocimiento del recurso humano formado en instituciones diferentes a las Universidades sino, por el contrario, propendemos por una educación incluyente, de calidad y con máxima cobertura. Colombia tiene un rezago en todos los niveles de formación, y principalmente, requiere con urgencia, doctores, técnicos y tecnólogos, responsables -en la teoría colombiana- de la transferencia del conocimiento científico, ese cimiento de las innovaciones disruptivas. Desde la Academia promulgamos la reducción de las brechas a través de la formación de calidad.

En lugar de repensar y analizar qué ha faltado a los programas e instituciones técnicas y tecnológicas (además de los limitados recursos financieros), el decreto asume que los interesados en lograr la “maestría técnica” de manera “sencilla y accesible”, alcanzarán mejor remuneración y estabilidad laboral, por parte de una empresa “ávida” de magísteres. No se han conocido los estudios que demuestren o soporten esa justificación.

Si el foco del esfuerzo gubernamental se concentra en analizar y reformar programas curriculares, nuevos técnicos y tecnólogos con conocimientos suficientes en matemáticas

y sólidas bases de ingeniería, con pensamiento crítico, capaces de resolver problemas en la práctica, serán de gran interés para la industria nacional. El reconocimiento social y económico de técnicos y tecnólogos se logra luego de sinceros y decididos esfuerzos en reformas curriculares e institucionales. Si las instituciones técnicas y tecnológicas han comprendido estas necesidades y trabajan para alcanzar los niveles que requieren, ¿Cuáles instituciones ofrecerán las nuevas “maestrías técnicas” que cumplan con los propósitos de articulación y movilidad en un único Sistemas Nacional de Educación Terciaria?.

Sugerimos revisar los documentos de la UNESCO sobre Sistema de Educación Terciaria, y lo allí descrito como la Clasificación Internacional Normalizada de la Educación-CINE. En dicho documento se hace absoluta claridad de qué hace parte de la educación formal e informal y, por ende, qué no debe ser incluido –por las dificultades de valorar- como parte de la Educación Terciaria. En otras palabras, no todos los procesos de la Educación post Media hacen parte –automáticamente- de la Terciaria. Los saberes populares y los conocimientos tradicionales deben ser salvaguardados y conservados bajo el esquema de programas especiales liderados por el Ministerio de Cultura, en coordinación con las demás instituciones sectoriales.

Es fundamental que quienes tienen a su cargo las grandes transformaciones del país, entiendan que los legados sólidos se basan y argumentan en procesos que no necesariamente coinciden con la temporalidad de la vigencia de un Gobierno. La Ciencia y la Educación deben estar enmarcadas en políticas de Estado. Ojalá el señor Presidente Santos y los Honorables Congresistas comprendan el valor de la siembra, aunque la cosecha sea colectada por otro Gobierno. Ojalá este Gobierno pase a la historia por garantizar, valorar y construir con las comunidades una nueva realidad educativa que atienda al promisorio futuro y sea la más sólida base de la Paz estable y duradera, y no solamente por responder a las necesidades formales definidas como metas para hacer parte, por ejemplo, de la OCDE.

Con consideración,

Comisión de Ciencia, Tecnología y Sociedad Innovadora. Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales

Sobre la decisión del Presidente Donald Trump

La decisión del Presidente Donald Trump de retirar a los Estados Unidos del Acuerdo de París sobre Cambio Climático tiene efectos graves para Colombia y el resto del mundo.

El 1º de junio pasado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió retirar a su país del Acuerdo de Paris sobre el cambio climático. Dicho acuerdo, que fue firmado en diciembre de 2015 por 190 países, incluyendo a Estados Unidos, como parte de la Conferencia No. 21 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, tiene por objeto limitar a 2°C (por encima de los niveles preindustriales) el aumento de la temperatura promedio del planeta. Ese calentamiento, que ya ha sobrepasado 1°C, ha sido ocasionado por la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera, por causa de la quema de combustibles fósiles (petróleo y todos sus derivados y carbón), así como por deforestación y cambios en los usos del suelo, por la agricultura y la ganadería, y diversos procesos industriales, como la producción de cemento.

En 2014, el Reporte No. 5 del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático concluyó que: (1) El calentamiento en el sistema climático es inequívoco; (2) Es clara la influencia humana en el sistema climático; y (3) Para limitar el cambio climático se requiere una reducción sustancial y sostenida de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Los impactos del cambio climático son cada vez más visibles: inundaciones y deslaves por tormentas intensas, huracanes más violentos, sequías y olas de calor más prolongadas, inundaciones de zonas costeras y contaminación de acuíferos por aumentos en el nivel del mar, acidificación de los océanos y muerte de corales, desaparición de especies biológicas, reducción de la disponibilidad de agua para consumo humano, riesgos a la seguridad alimentaria por impactos a la agricultura, aumento de enfermedades transmitidas por vectores, aumento de la inflación, aumento en los costos de las pólizas de seguros, pérdida de productividad en las empresas, etc. El cambio climático es un fenómeno global, pero sus impactos se están sintiendo y se sentirán cada vez con mayor intensidad en los países en desarrollo por su vulnerabilidad socio-ambiental.

La decisión del Sr. Trump constituye un enorme retroceso en la lucha contra el calentamiento global, dado que históricamente Estados Unidos ha sido el país que ha emitido más gases de efecto invernadero a la atmósfera, y hoy es el segundo en emisiones anuales después de China. Estados Unidos, como principal responsable de uno de los problemas más serios de nuestro tiempo, no puede eludir la responsabilidad histórica que tiene de aportar a su solución colectiva.

Así mismo, la decisión del Sr. Trump obliga a que los demás países del mundo aceleren el cumplimiento de sus compromisos firmados en el Acuerdo de Paris.

En particular, para Colombia es urgente acelerar los planes de adaptación al cambio climático en todos los sectores, así como reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y frenar la deforestación, dado que ésta, además de contribuir al calentamiento global, destruye la integridad del ciclo hidrológico de nuestras cuencas hidrográficas, exacerbando los impactos desastrosos de eventos hidrometeorológicos extremos, como los que detonaron las recientes tragedias de Mocoa y Manizales. Colombia debe ponerse un reto nacional de “Cero Deforestación para el año 2020”.

Es urgente que el Departamento Administrativo de Ciencia y Tecnología – Colciencias – y los Ministerios de todos los ramos financien los programas de investigación científica relacionados con los impactos del cambio climático y sus efectos de corto, mediano y largo plazo en Colombia. Lo que se ha hecho hasta ahora es precario desde el punto de vista científico, y con esa base se están diseñando planes de adaptación.

La Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales ofrece a la sociedad colombiana la capacidad científica de sus miembros para liderar tales investigaciones.

Bogotá, D.C., 5 de junio de 2017

Sobre la situación de los científicos en Turquía

Bogotá, D.C., mayo de 2017

A la comunidad científica y académica:

El Presidente, la Junta Directiva y los Miembros de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales expresan su solidaridad con los científicos y académicos despedidos de sus trabajos sin fundamento ni justificación por el gobierno Turco. Nos llena de preocupación saber que hay miles de investigadores y profesores en similares condiciones.

Hacemos un llamado a la comunidad científica y académica para que exprese su rechazo a estas acciones que van en detrimento del desarrollo de Turquía y de la ciencia en todo el mundo. No hay duda de que las contribuciones de los científicos y académicos deben ser reconocidas y apoyadas por su propio gobierno para bien del país y de la sociedad turca.

Por la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales,

ENRIQUE FORERO

Presidente

May, 2017

To the scientific and academic community:

The President, the Executive Board and the Membership of the Colombian Academy of Exact, Physical and Natural Sciences express their solidarity with the scientists and academics who have been dismissed from their work without any specific foundation nor justification by the Turkish government. We are particularly concerned because we understand that tens of thousands of researchers and professors are in such circumstances in Turkey.

We call on the scientific and academic community to reject such actions that jeopardize the development of Turkey as a country and of science in that country and throughout the world. There is no doubt that the contributions of scientists and academics should be recognized and supported by their government for the good of the country and of Turkish society in general.

For the Colombian Academy of Exact, Physical an Natural Sciences,

ENRIQUE FORERO

President

Anexo

Encl.